Dietamente

La dieta empieza en la mente

UNA ALIMENTACIÓN EQUILIBRADA ES ESENCIAL PARA EL DESARROLLO INFANTIL

SOLO EL 7% DE LOS NIÑOS DESAYUNAN BIEN

El hecho más relevante que diferencia al niño del adulto es el crecimiento. Una alimentación equilibrada es clave para su óptimo desarrollo psíquico y físico. Para ello la dieta ha de aportarle la energía y los nutrientes esenciales necesarios. Según los resultados del estudio sociológico “Hábitos de vida relacionados con la obesidad infantil” promovido por Kellogg y realizado por la multinacional de investigación Psyma-Iberica, el desayuno es el gran olvidado ya que tan solo el 7% de los niños desayuna correctamente. El problema es que además el 40% de los padres no sabe en qué consiste un desayuno completo, compuesto por lácteo, cereales y fruta.

Un desayuno completo debe aportar la cuarta parte de las calorías diarias. De este modo ayuda a los niños a mantener la atención en clase. De hecho está comprobado que sin el desayuno la alimentación difícilmente puede ser nutricionalmente correcta. Durante la infancia y la adolescencia es importante una educación que inculque buenos hábitos alimentarios y de estilo de vida a los más pequeños. En esta labor los padres y educadores tienen la principal responsabilidad, ya que el desarrollo de los hijos está profundamente influenciado por las costumbres del ámbito familiar y escolar.

DECALOGO DE HABITOS SALUDABLES EN LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA

1. Mantén una alimentación equilibrada y variada

2.  Toma la energía que tu cuerpo necesita

3. Consume menos grasa y ten en cuenta las proteínas

4. Incrementa el consumo de fibra

5. Realiza 5 comidas al día

6. Empieza el día con un desayuno completo

7. No te saltes la merienda

8. Realiza actividad física a diario

9. Comparte los buenos hábitos

10. Hidrátate

 

Dietas erróneas

DIETAS ERRONEAS

Debido a que la obesidad es una enfermedad
crónica difícil de tratar, a su alrededor han surgido innumerables tratamientos
“maravillosos”, que no hacen otra cosa que desmotivar a los
pacientes, ya que al prometerles grandes resultados (que nunca se cumplen a
medio plazo) crean en ellos desconfianza y desazón. Dentro de esta oferta se
encuentran las dietas “maravillosas”, que en los últimos años han
proliferado de forma extraordinaria, ofreciendo una información incorrecta y la
obtención de unos resultados sin ningún tipo de esfuerzo. Esto ha llevado a que
muchos pacientes, cansados de oír siempre lo mismo, fueran probando las
distintas dietas que se les ofrecían. Algunas contienen toques exóticos, otras
cómicos, pero la mayoría poseen un denominador común y es que a la larga son
peligrosas y no sólo no consiguen cambiar los malos hábitos sino que acentúan
los errores. Cada año (y sobre todo antes del verano) aparecen nuevas dietas,
muchas veces utilizando personajes famosos que aseguran la solución del
problema de la obesidad si se siguen sus postulados. En general estas dietas no
tienen ningún fundamento científico y sí económico. Comentaremos a continuación
algunas de los cientos de dietas que se han ofrecido a los obesos.

a) Dieta de Montignac. Se basa en el índice
glucémico de los alimentos. Considera a la insulina el centro del problema y
estigmatiza a la glucosa, a la que considera un producto tóxico. Estas dietas
están basadas en una reducción importante de los HC que se sustituyen por grasas.
El peligro de estas dietas es que producen pérdidas de proteínas, son
cetogénicas, lo que implica una acidosis metabólica, pueden hacer perder
minerales a través de la orina (como el calcio), son muy ricas en colesterol,
disminuyen la reserva de glucógeno, limitan el aporte de vitaminas
hidrosolubles, son pobres en calcio y magnesio, aumentan el ácido úrico y el
colesterol LDL, producen estreñimiento y pueden llegar a ocasionar trastornos
cardíacos. Cuando estas dietas se mantienen durante un período de tiempo largo
se produce una disminución de la masa muscular muy difícil de recuperar.
b) Dieta de la Clínica Mayo. Ha sido
constantemente negada por la propia clínica de Rochester (los incrédulos pueden
adquirir el “Manual de dietética de la Clínica Mayo”). Se trata de
dietas desequilibradas con un alto contenido en colesterol.
c) Dieta adelgazante para mejorar la
sexualidad. Es una dieta a base de marisco y vitamina E. Se trata de una dieta
cara, rica en colesterol y desequilibrada, y ningún estudio ha confirmado sus
“mágicos” efectos.
d) Dietas disociadas. Permiten ingestas sin
límites, pero sin mezclar HC con lípidos o proteínas. El riesgo de estas dietas
es que para mantener el suministro de glucosa se produce una pérdida de
proteínas.

CÓMO Y CUÁNDO TOMAR FRUTA.

Es importante tomar fruta cada día. En condiciones óptimas (no enfermedades) el organismo está preparado para digerir y aprovechar sus nutrientes sin perjudicar su valor nutritivo si se consume dentro de una dieta normal en cantidad y calidad.

Cenar sólo fruta no nos ayuda a perder peso ya que de este modo dispararíamos el nivel de azúcar (glucosa) en sangre y con ello el de la insulina, hormona que se encarga de bajar ese exceso de azúcar. Si esos azúcares no se utilizan, la insulina hace que se conviertan en grasa con más facilidad. Por la noche, lo normal es que nuestra actividad sea escasa y no “gastamos” esos azúcares por lo que terminan convirtiéndose en grasa.

La fruta, esté más o menos madura tiene el mismo nivel de azúcar. Lo que ocurre si utilizamos fruta verde es que la glucosa no está libre sino que se une a otras sustancias. Según va madurando la glucosa se va liberando de esas sustancias y tiene un sabor más dulce que se digiere con facilidad y se absorbe más rápido en el intestino. Ello hace que suba más el azúcar en sangre y puede provocar hambre antes ya que entramos en un pico de glucosa en el que la insulina baja y volvemos a tener sensación de hambre. Si vas a tomar fruta muy madura es mejor acompañarla de algún lácteo o fruto seco, o de postre tras un menú que contenga verdura o ensalada, así su absorción será más lenta y no disparará los niveles de azúcar en sangre.

La fruta que no está en su punto óptimo de maduración es más indigesta y más difícil de digerir, con lo que puede aumentar las molestias gástricas ( dolor de estómago, flatulencias, sensación de indigestión…) y que no se aprovechen bien sus nutrientes.

DE TEMPORADA

La fruta ideal es la de temporada, ya que además de ser más barata, tiene mayor calidad nutricional, lo que te permite aprovechar todas sus propiedades y disfrutar de su sabor.

CERCANA

Cuantos menos kilómetros viaje la fruta, menos tiempo habrá pasado desde que se recogió y seguramente su recolección fue cercana al punto óptimo de maduración.

MEJOR ENTERA

La fruta entera permite que se aproveche bien toda su fibra. En zumo está indicada para personas que necesitan reponer vitaminas y azúcares más rápidamente.

PELADURA FINA

Es mejor pelarla con delicadeza para que la peladura sea fina y se preserven los nutrientes que hay bajo ella y hacerlo justo antes de comerla para evitar la oxidación.

¡CANSADA DE ESTAR CANSADA! ¿CARENCIA DE HIERRO?

El cansancio de un gran esfuerzo físico se pasa durmiendo y comiendo adecuadamente. Sin embargo, son muchas las personas que en ocasiones se sienten faltos de energía sin razón aparente alguna y sin haber hecho grandes esfuerzos. Esto se debe generalmente a una falta de vitaminas y minerales, sobre todo de hierro.

El cuerpo por sí sólo no puede producir ni vitaminas ni minerales por lo que su aporte proviene exclusivamente de la dieta alimenticia.

Para mantenernos sanos y sentirnos con energía y ánimo suficiente para resistir el día a día, necesitamos alimentarnos de forma adecuada mediante una dieta variada y equilibrada que contenga todos los nutrientes esenciales para cubrir las necesidades energéticas de nuestro cuerpo.

La falta de hierro es uno de los cuadros más habituales. Entre sus causas podemos encontrar:

- Una alimentación pobre en hierro que no llegue a cubrir las necesidades individuales, por ejemplo en casos de vegetarianismo puro o desnutrición.

- Una absorción de hierro deficiente o una alteración de la capacidad para almacenarlo.

- Grandes pérdidas de sangre, como las derivadas de menstruaciones muy abundantes o durante el parto. También se pueden provocar pérdidas de sangre en intervenciones quirúrgicas, accidentes o simplemente donaciones de sangre.

-Ciertas alteraciones del tracto digestivo o de otras funciones fisiológicas que impiden o dificultan la absorción de hierro.

- Un incremento de las necesidades de hierro en determinadas etapas y circunstancias vitales como en la etapa del crecimiento de los niños, los jóvenes al llegar a la pubertad, personas que estén convalecientes, deportistas de alto rendimiento… Además las necesidades de hierro aumentan de forma considerable durante el embarazo y la lactancia.

¿Para qué sirve el hierro en el organismo?.

El hierro nutre nuestra sangre, permite que nuestras células se oxigenen y nos da vitalidad. No hay organismo sano sin sangre sana.

La falta de hierro está entre los cuadro carenciales de sustancias minerales más habituales en los países industrializados. Como los síntomas son muy inespecíficos, a menudo este déficit pasa desapercibido durante mucho tiempo. Conocer las causas últimas de una posible carencia de hierro y cuáles son los grupos de riesgo, puede ayudarnos a detectar este desequilibrio.

4 Trucos para aumentar los niveles de hierro en nuestro organismo:

1. Consumir verduras, ricas en vitamina C, como por ejemplo pimiento, coles de Bruselas, patatas o bien tomar un vaso de zumo de naranja con la comida.

2. Los productos integrales y las legumbres, como las lentejas o las judías secas, proporcionan hierro y otros minerales muy necesarios para nuestro organismo.

3. Comer carne roja una o dos veces a la semana también aporta bastante hierro a la dieta.

4. No tomar café o té junto a las comidas ricas en hierro, sino dejar que transcurra como mínimo una hora.

 

La vida de medio millón de niños corre peligro en el Cuerno de África

Naciones Unidas ya ha declarado el estado de hambruna. Una
declaración de hambruna es el estadio de mayor gravedad en una crisis humana,
el que sigue a una emergencia humanitaria. Algo así no se producía desde
1990
, cuando fue declarada en Etiopía la última hambruna.

Las tasas de desnutrición ya superan el 80% en el sur de Somalia y más de
10 millones de somalíes están intentando sobrevivir a esta situación en el que
ya es el mayor campo de refugiados que existe en el mundo.

UNICEF y sus aliados continúan proporcionando agua potable, alimentos,
atención sanitaria y saneamiento adecuados a la población afectada. Sin
embargo, la falta de fondos amenaza con interrumpir los servicios esenciales.

UNICEF estima una cifra de 500.000 niños en situación inminente de riesgo
mortal
.

Existe más información, así como la posibilidad de efectuar donaciones, en
la página web de
UNICEF España
. Igualmente, muchas ONGs de todo el mundo están
volcando sus esfuerzos en esta grave crisis humanitaria.

DESAYUNA BIEN. Es el combustible para empezar el día.

Todos los expertos están de acuerdo y tu organismo lo ratifica: un buen desayuno es lo mejor que puedes hacer por ti al comienzo del día. Te aportará la energía inmediata que necesita tu cuerpo y tu mente para arrancar y ponerse a trabajar.

El desayuno es una de las comida más importantes del día. Es la primera que hacemos tras el ayuno nocturno, y nos aporta a energía necesaria para comenzar la jornada y hacer frente a las actividades de la mañana que, generalmente, suelen ser las más importantes. Además, diversos estudios han demostrado que las personas con sobrepeso generalmente se saltan el desayuno. Esto se traduce en un hambre canina a media mañana, que nos impulsa al picoteo, y que a la hora de la comida comamos con más ansia y en mayor cantidad.

Si no quieres estar todo el día con la reserva encendida, toma una pieza de fruta o un zumo natural, algún producto lácteo (leche, yogur, queso), un puñado de cereales integrales o una rebanada de pan también integral. Y para combatir los bajones de media mañana, lleva contigo una pieza de fruta, un yogur o una barrita de cereales. Verás tu energía y ánimo totalmente renovados.

ALIMENTA TU CEREBRO

El cerebro no solo vive de conocimientos, también de los nutrientes que le aportamos a través del estómago. Para favorecer la dinámica cerebral, toma:

1. Avena, cebada, salvado (ricos en silicio, que estimula la mente)

2. Harina de maíz, quesos y lácteos (para que no le falten fosfatos)

3. Avellanas (con manganeso)

4. Frutas. (fuente de vitaminas)

5. Leche, legumbres y huevos (aportan vitamina D y calcio)

 

CONSEJOS GENERALES PARA CONTROLAR EL APETITO

1. DEFINE TUS METAS Y OBJETIVOS PARA ESTABLECER UNAS PAUTAS CONCRETAS:

Hacer una dieta es como viajar. Lo primero es decidir a dónde quieres ir, tu destino. No llegarás a ningún sitio si previamente no has decidido tu meta. ¿Cuál es tu objetivo al realizar una dieta?. Si no sabes hacia dónde vas, lo único que lograrás es dar vueltas sin rumbo fijo, y lo más probable es que llegues a cualquier sitio menos al que querías.

 

2. PROPONTE METAS REALISTAS. ¡OLVÍDATE DEL PESO IDEAL!:

Si quieres perder peso debes ser ante todo realista. No puedes de entrada pretender tener un peso ideal que tan sólo está en tu imaginación. Lo correcto es adelgazar en forma de escalera: con pequeñas pérdidas y una alimentación equilibrada y sana. Es importante concienciarnos del esfuerzo que va a suponer y, también, de que los cambios dietéticos deberemos mantenerlos en el futuro.

 

3. DISTINGUE SI ES HAMBRE Y AVERIGUA QUÉ BUSCAS CON LA COMIDA:

Si confundes  el hambre con una sensación de nerviosismo, soledad u otra (todas entre el cuello y el ombligo en la mayoría de las personas), lo más probable es que trates de eliminar la desazón comiendo. Por ello, es importante que analices si estás confundiendo sensaciones y camuflando éstas mientras comes.

Busca alguien con quien charlar, actividad que te entretenga, ejercicio… todo ello te vendrá genial!

 

4. CÉNTRATE EN TUS OBJETIVOS. NO TE OBSESIONES CON EL PROBLEMA.

Existen dos formas de afrontar una situación que te perjudica: centrarte en el problema o en los objetivos (la solución). Si te dicen “no pienses que estás gordo” (centrarse en el problema), lo que hará tu cerebro para procesar la frase será pensar que estás gordo. Sin embargo, si te dicen “piensa en tu cuerpo ideal” (centrarse en el objetivo), tu cerebro se fijará en lo que quieres, no en lo que no quieres.

 

5. SUPERA LOS MALOS HÁBITOS. NO TENGAS MIEDO A FRACASAR:

Perder peso es un reto. Durante este proceso quizás haya momentos de crisis o de sensación de fracaso. Debes aprovechar esas dificultades para aprender. Puedes aprender de tus experiencias o repetir tus errores una y otra vez. Tras un fracaso corrige el rumbo, no te rindas y mantén tus objetivos. No te quedes en el intento o eches las culpas a otros (dietista, psicólogo, dinero, estrés, trabajo, hijos…). Responsabilízate de tus decisiones y acciones.

 

6. SÉ TU MEJOR AMIGO Y NO TE CULPES POR TODO:

Abandona los pensamientos negativos para que tu mente no te traicione. No te obsesiones con la báscula. Pésate tan solo una vez a la semana, por la mañana, en ayunas y sin ropa, y siempre a la misma hora.

Perder peso y mantenerse en él es una carrera a largo plazo. No se trata de correr para ganar el primer obstáculo, sino de llegar a la meta en buenas condiciones, pues lo más importante es poder mantenerse en el peso alcanzado.

 

7. DI NO A LAS DIETAS MÁGICAS. LA CLAVE ESTÁ EN EL EQUILIBRIO:

La clave está en mantener un equilibrio interno entre hambre y saciedad, y seguir algunos sencillos consejos. No existen alimentos mágicos ni soluciones milagrosas para adelgazar. Sólo hay un sistema que no falla que es seleccionar correctamente los alimentos y comer de manera sana. Hay que modificar los hábitos alimenticios. El mayor error es pasar hambre, pues al final acabas comiendo a todas horas. Comer sano no significa comer aburrido. Echa mano de la imaginación a la hora de preparar la comida. Si comes siempre lo mismo te aburrirás y acabarás por echar mano de cualquier cosa.

 

8. COME PARA ESTAR Y SENTIRTE BIEN:

Sé moderado, es decir, poco de todo y mucho de nada. Comer más cantidad no significa estar mejor nutrido y tener más fuerza, pues no todo lo que se come se digiere y se aprovecha. Si comemos más de lo que somos capaces de digerir, la digestión se estropea y se producen putrefacciones. Si comemos con moderación, nos sentiremos más vivos y despiertos. Hemos de disfrutar de la comida, comiendo despacio y saboreando los alimentos.  Hemos de cenar ligero y temprano. Nos ayudará a conciliar el sueño, a descansar bien y a recuperar fuerzas.

 

9. COMPROMÉTETE CONTIGO. TODO DEPENDE DE TI MISMO:

Es probable que tu entorno más cercano no confíe en ti pero no tienes que comprometerte con los demás, únicamente contigo mismo. ¡Los demás no se van a poner a dieta por ti! No tienes que demostrar nada a nadie. Lo único que te hace falta es ganas de superarte, coraje… Así que rechaza los comentarios derrotistas de los otros.

 

10. MUÉVETE MÁS Y EMPIEZA A HACER EJERCICIO, ¡YA!:

Elige un deporte que te guste. Da igual cual elijas ya que cualquier va a ayudarte. Pero sí debe tener dos elementos esenciales para que no abandones tras el entusiasmo inicial: que te guste y que puedas practicarlo fácilmente. Está claro que si tienes que perder una hora en el transporte público para ir a la piscina o al gimnasio, al poco tiempo dejarás de hacerlo.

Además de quemar calorías y mejorar tu imagen física, la práctica habitual de ejercicio regula el apetito, que se adapta de forma natural a las necesidades del organismo. El ejercicio también  aumentar la confianza en nosotros mismos, mejora nuestro humor y nuestra autoestima.

 

LOS ALIMENTOS EN VERANO

Los ALIMENTOS COCINADOS debes guardarlos en la nevera lo antes posible y consúmelos en aproximadamente dos días (arroz, pasta, un guiso de carne…). Si tienen mayonesa o tomate caseros, es mejor no guardarlos.

El pescado, consúmelo en 24 horas.

Mantenlos en recipientes limpios, no en el que se cocinaron o sirvieron.

ANTES DE CONSUMIRLOS de nuevo es mejor calentarlos hasta que alcancen una temperatura máxima de 70º. Si son líquidos (sopa, caldo, salsas…), déjalos que hiervan durante unos minutos. Remueve bien la comida para que se caliente igual por todas partes y, sobre todo, evita recalentar más de una vez.

Si vas a COMER AL AIRE LIBRE y haces sobremesa, recoge y guarda la comida en la nevera enseguida. En el campo, ponla sobre hielo.

¿TE VAS DE EXCURSIÓN? A 32º un alimento perecedero se conserva 1 hora, y por debajo de esta temperatura, 2 horas. Usa tabletas de hielo para mantener embutidos, platos cocinados…

Si el coche está al sol, no dejes la comida dentro. Si está a la sombra, calcula 1 o 2 horas como máximo.

LOS ALIMENTOS MÁS PELIGROSOS:

  • Pescado y marisco: se mantienen frescos 24 horas en la nevera. Si no los vas a consumir en el día, lávalos y congélalos.
  • Huevos: No los dejes fuera de la nevera. Lávalos justo antes de consumirlos y, si detectas olor, deséchalos.
  • Lácteos: Los envases de leche y yogur abiertos no los dejes más de 1 hora a temperatura ambiente. En frío, 3-4 días.
  • Mayonesa casera: No la dejes más de 2 horas fuera de la nevera; en ella, 24 horas máximo. Si añades vinagre, alargas su conservación.

¿VAS A HACER UNA BARBACOA?

Después de la compra: Guarda siempre la carne o el pescado en el frigorífico, no los dejes en bandejas al aire libre. Y si los vas a transportar, hazlo siempre en neveras con hielo (seco o en cubitos).

Durante la comida: Consúmelos calientes, porque si se enfrían pueden aparecer bacterias en poco tiempo. Recuerda ponerlos siempre en una fuente limpia, no en la que los tuviste cuando estaban crudos.

Cocínalos en su punto: Mide la temperatura de los alimentos mientras se hacen con un termómetro de cocina: el pollo, a 175ºC y la carne, a 160ªC.

¿Y SI TE INTOXICAS?

1. ¿Cuáles son los síntomas?

Los más frecuentes son diarreas, dolor abdominal y vómitos. En ocasiones no hay fiebre, pero otras veces sí, y muy alta si la intoxicación está causada por bacterias como la salmonella.

2. ¿Cuándo aparecen?

Desde unas horas después de consumir el alimento hasta 1 o 2 días después; incluso al cabo de varios días más si se trata de una bacteria.

3. ¿Qué tratamiento seguir?

Una dieta astringente (sopa, puré de patata, carne y pescado a la plancha, plátano maduro…) y bebidas hidratantes (suero oral).

 

CÓMO ANDAR DURANTE TUS VACACIONES

Sin las presiones ni obligaciones que imponen el trabajo, los estudios o las actividades cotidianas. Sin problemas de horarios, estrés, ni prisas. Vayas donde vayas, o incluso si no sales, las vacaciones aportan momentos y escenarios para disfrutar de tus caminatas como nunca.

SI VIAJAS AL MAR

Una buena opción es recorrer el paseo marítimo arriba y abajo. Además de unas bonitas vistas evitarás tráfico de vehículos. Los paseos cerca del mar tienen efectos relajantes.

Puedes también caminar sobre la arena que activa la circulación sanguínea, fortalece la musculatura del tren interior, mejora la postura de la columna (obliga al cuerpo a buscar el equilibrio), amortigua los impactos en las articulaciones y aumenta el gasto calórico casi el doble.

Para obtener mejores resultados comienza sobre la arena mojada, que es más estable, y cuando te adaptes al terreno, pasa a la arena seca, que requiere un mayor esfuerzo. Finalmente, camina en la orilla del mar, con el agua a la altura de los muslos.

SI OPTAS POR EL CAMPO

Infórmate de la zona que vas a recorrer .Planifica el recorrido y, antes de salir, consulta la meteorología. Calcula la hora de inicio y llegada aproximada de la marcha para tener horas suficientes de luz, teniendo en cuenta despistes e incidencias. ¡Guarda fuerzas para el trayecto de vuelta!.

En las zonas no señaladas, elige siempre el camino o la zona más sencilla, que te cueste menos esfuerzo, y tenga menores dificultades y obstáculos, para evitar cansarte y lesionarte.

Para evitar tropiezos ten cuidado al pisar con las irregularidades que se esconden entre la hierba y con las raíces que salen del césped en las zonas arboladas.

Puedes aumentar el beneficio cardio-respiratorio y músculo-esquelético y quemar más calorías si incluyes tramos cuesta arriba. Al subir exagera el golpe de tus talones y el esfuerzo de los dedos del pie sobre la subida; le dará a tus tobillos un soporte extra, ayudando a producir tres veces más fuerza que el típico movimiento rodilla-cadera.

SI VAS A LA MONTAÑA

Si estás en buena forma física puedes realizar recorridos con un mayor grado de dificultad.

En vacaciones plantéate subir una sierra, una colina o una montaña un día de la semana. Además de preparar el ascenso debes también preparar la bajada ya que el pie carga con el peso del cuerpo multiplicado por cinco.

Toma las subidas con calma, con pasos cortos y caminando en zig-zag, evitando zonas de zarzas, arbustos espesos y matorrales.

Al descender, baja mirando a la pendiente y clavando los talones a cada paso para mantener el equilibrio y evitar las caídas o rodar.

SI VISITAS UNA CIUDAD

Mercadillos, monumentos, callejuelas, tiendas, museos, pueblos antiguos, lugares urbanos pintorescos…Caminar es la mejor forma de explorar y disfrutar de una ciudad pero no cuenta como tiempo de caminata. ¿Por qué?. Para que el ejercicio sea eficaz ha de ser continuo, a ritmo vivo y deteniéndose lo menos posible, para esquivar gente, cruzar un semáforo o ver socas interesantes.

Para tus caminatas busca un parque iluminado y tranquilo, rodeado de poco tráfico, con un paisaje agradable de árboles y vegetación, y que además sea de grandes dimensiones para probar distintos circuitos.

Si dispones de poco tiempo, da algunas vueltas a la manzana.

SI TE QUEDAS EN CASA

Si a lo largo del año ha ido mejorando tu condición física, en vacaciones puedes realizar caminatas más largas e intensas.

Aprovecha para explorar nuevos recorridos por tu propio vecindario o en la zonas verdes de los extrarradios, y también para probar nuevos tipos de marchas, como la “nórdica” (con bastones especiales, cuando se clava el bastón izquierdo se adelanta el pie derecho), “atlética” (se anda muy deprisa manteniendo siempre un pie pegado al suelo) o la “retro” (caminar hacia atrás, lo cual exige más energía que hacerlo hacia delante).

Practica el descanso activo: olvídate de las responsabilidades y disfruta de la familia a la vez que recargas energía; para ello actívate. El mejor método de descanso es practicar ejercicio todos los días, es lo que se conoce como descanso activo. Mejora la capacidad de respuesta de nuestro organismo, permite un sueño más reparador, evita la ansiedad que produce a veces la inactividad y es el mejor aliado contra el aburrimiento favoreciendo las relaciones personales.

 

Helados: una fría decisión.

El verano puede ser una de las épocas más divertidas del año para disfrutar con la familia y nuestros amigos.

Cuando hace mucho calor y vamos en grupo a veces es difícil resistirse a la tentación de tomar un refrescante helado.
Si bien todos los helados refrescan, no todos poseen la misma cantidad de calorías.

En líneas generales, los helados cremosos son los que poseen más calorías, grasas y colesterol; mientras que los yogures helados y los sorbetes o helados de agua, son los que menos tienen.

Algunas marcas y heladerías ofrecen variedades “reducidas en calorías” o “sin azúcar añadido”.

Nosotros te ayudaremos a elegir tu helado:

•  Helados cremosos :

No leas  todos los sabores, ya que de ese modo te será mucho más difícil decirle que no al “súper chocolate” o “triple crema con caramelo”. Directamente pregúntale al empleado por los sabores “sin azúcar”.

Por lo general, un helado de crema pequeño (casi 100 gramos), posee 200 calorías. La misma cantidad de un helado sin azúcar contiene 120 calorías.

Por alguna razón, es más fácil elegir el helado adecuado en una tienda que en la heladería. Tal vez porque al estar envasados, no se nos “van los ojos”. Lo cierto es que con sólo observar la información nutricional, podremos tomar la decisión.

Los helados Ben&Jerry, por ejemplo, que anuncian que “lo importante es lo de dentro”, tienen una gran variedad de sabores, tales como:

Crema Brulé: un envase de ½ taza (110 gramos), reúne 300 calorías, 27 de grasas totales, 44 de grasas saturadas y 29 de colesterol.

Vainilla con chispas (sin agregado de azúcar): un envase de ½ taza (80 gramos), tiene 180 calorías, 13 de grasas saturadas y 45 de colesterol.

Yogur helado bajas calorías de frambuesas negras: un envase de   tiene 140 calorías, 1,5 de grasas totales y 15 de colesterol.

Los Haagen-Daz  en una media taza concentra el 50% de las grasas saturadas y 1/3 del colesterol que podemos consumir a diario, además de alrededor de 300 calorías (según estudios).

Sorbetes : Sin duda, los helados frutales de agua son lo más indicados para disfrutar de un postre refrescante, sin entrar en calor con las calorías acumuladas. Un sorbete de limón, mango o frambuesa de alrededor de 90 gramos contiene 90 calorías y nada de grasas ni colesterol (Ben & Jerry). Además, muchos de estos sabores aportan una interesante cantidad de nutrientes.

Añadidos: Los helados de crema, suelen completarse con algunas delicias adicionales. Pero esto no significa que no tengan calorías. De hecho, si elegimos un helado dietético, podríamos sumar más calorías con los “agregados” que con el mismo helado. Las calorías de los adicionales más populares son:

cacahuetes (1 taza): 190 calorías

cookie (1 onza): 180 calorías

trozos de chocolate (1 onza): 170 calorías

caramelo: 150 calorías

Nueces (1 onza): 130 calorías

Cookie de chocolate (1 onza): 120 calorías

Turrón: 80 calorías

Lluvia de chocolate (1 onza): 25 calorías

Salir a tomar un helado puede ser la cita más romántica de tu vida, o también la más divertida si vas con tu familia; así que disfruta de la salida y de la opción más saludable.

 

Pide tu cita en el
627 566698   -   660 737474
Calle Mora nº 4, planta 1ª
Jerez de la Frontera - Cádiz - 11402